miércoles, 22 de mayo de 2013

homo videns La sociedad teledirigida



HOMO VIDENS

La sociedad teledirigida
Este libro habla sobre el homo videns lo que es la comunicación en el futuro. Homo Videns, con este nombre califica Sartori al nuevo tipo de ser humano, caracterizado por anteponer lo visual sobre lo auditivo. Según este libro, la televisión es el máximo exponente de la cultura audiovisual y provoca que el espectador observe pasivamente la información que ofrece este medio. En su primer bloque, titulado La primacía de la imagen, Sartori nos muestra como el hombre ha pasado de ser un homo sapiens a un homo videns, es decir, como se ha convertido en un ente controlado por la televisión. Para el autor la televisión es un medio en el que prevalecen las imágenes sobre la palabra y que al contrario que cualquier otro avance tecnológico ha sido aceptado de forma muy rápida por la población. Uno de los mayores peligros de la televisión es que, al tratarse de imágenes, puede ser entendida por cualquier persona del mundo, aunque no conozca la lengua, o no sepa leer y escribir. Este medio ha contribuido a crear una sociedad en la que las personas no entienden lo que se les dice, es decir, personas que ignoran todo saber transmitido por la cultura escrita y que solo responden a estímulos audiovisuales. Sartori también nos habla de la influencia de los ordenadores y en especial de Internet, esos nuevos inventos que tanto atraen la atención de las nuevas generaciones. Este nuevo invento adquirirá, acorto plazo, un mayor protagonismo que la televisión ya que el ciberespacio es un mundo interactivo, que tiene todas las ventajas de la televisión y en el que los cibernautas encima pueden participar.




Homo sapiens
El homo sapiens no posee nada que lo haga único entre los primates (el género al que pertenece a la especie de la raza humana). Lo que hace único al homo sapiens es su capacidad simbólica; lo que indujo a Ernst Cassier a definir al hombre como un animal simbólico. Cassier lo explica así: el hombre no vive en un universo puramente físico sino en un universo simbólico. Lengua, mito, arte y religión son los diversos hilos que componen el tejido simbólico. La definición del hombre como animal racional no ha perdido nada de su valor pero es fácil observar que esta definición es una parte del total.
El lenguaje esencial que de verdad caracteriza e instituye al hombre como animal simbólico es lenguaje- palabra, el lenguaje de nuestra habla. La televisión como su propio nombre indica es ver desde lejos es decir, llevar ante los ojos de un público de espectadores cosas que puede ver en cualquier sitio, desde cualquier lugar y distancia. Todo invento da lugar a previsiones  sobre sus efectos, sobre las consecuencias que producirá. Pero la televisión nos permite verlo todo sin tener que movernos: lo visible nos llega a casa, prácticamente gratis, en efecto hemos pasado, o estamos pasando, una edad multimedia. La televisión no es un anexo; es sobre todo una sustitución que modifica sustancialmente la relación entre entender y ver. Absorbe con más razón la violencia como un modelo excitante y tal vez triunfador  de vida adulta. La televisión es la primera escuela del niño (la escuela divertida que precede a la escuela aburrida); y el niño es un animal simbólico que recibe su imprint, su importa educacional, en imágenes de un mundo centrado en el hecho de ver. El problema es que el niño es una esponja que registra y absorbe indiscriminadamente todo lo que ve.
El homo lundes, el hombre como animal que goza, que le encanta jugar, nunca ha estado tan satisfecho y gratificado en toda su historia. Y la cuestión es esta: la televisión invierte la evolución de los sensibles en inteligible y lo convierte en el icty oculi, en un regreso al puro y simple acto de ver. Y este es el proceso que se atrofia cuando el homo sapiens es suplantado por el homo videns.
El hombre que lee y el homo videns se estén integrando en una suma positiva. Si en un futuro existiera una televisión que explicara mejor, entonces el discurso sobre una integración positiva entre homo sapiens y homo videns se podría reanudar.
El internet es sobre todo un terrific way to waste time, un espléndido modo de perder tiempo, invirtiéndolo en futilidades. La televisión se caracteriza por una cosa: entretiene, relaja y divierte. Saber de política es importante aunque a muchos no les importe, porque la política condiciona  toda nuestra vida y nuestra convivencia. La democracia ha sido definida con frecuencia como un gobierno de opinión y esta definición se adapta perfectamente a la aparición del video política. El pueblo soberano opina sobre todo en función de cómo le televisión le induce a opinar. La opinión pública es un dato que se da por descontado. Debemos  añadir que una opinión se denomina pública no solo porque es del público, sino también porque implica la república, la cosa pública: los intereses generales, el bien común, los problemas. Los sondeos de opinión reinan como soberanos. También la imagen debe estar repleta de contenidos. Son imágenes de acontecimientos, pero son también voces públicas. Las otras voces públicas, o del público, están constituidas por sondeos que nos indican en porcentajes lo que piensa la gente. Frecuentemente el que responde se siente forzado a dar una respuesta improvisada en aquel momento. De hecho la mayoría de las opiniones recogidas por los sondeos es a) débil, b) volátil, c) inventada en ese momento para decir algo, d) produce un efecto reflectante, un rebote de lo que sostienen los medios de comunicación.
Informar es proporcionar noticias, y esto incluye noticias sobre nociones. Por subinformación  entiendo una información totalmente insuficiente que empobrece demasiado la noticia que da, o bien el hecho de no informar. La televisión de menos informaciones que cualquier otro instrumento de información. Los noticiarios de nuestra televisión actual emplean 20 minutos de su media hora de duración en saturarnos de trivialidades y se noticias que solo existen porque se deciden y se inventan en la rebotica de los noticieros. Lo que podemos ver en la televisión es lo que se mueve los sentimientos y las emociones: asesinatos, violencia, disparos, arrestos, protestas, lamentos; y en otro orden de cosas: terremotos, incendios, aluviones e incidentes varios.
Premiar la excentricidad y privilegiar el ataque y la agresividad. La televisión llega siempre con rapidez al lugar donde hay agitación, alguien protesta, manifiesta, ocupa edificios, bloquea calles y ferrocarriles y, en suma, ataca algo o a alguien. Por lo general, la televisión lleva a las pantallas solo a quien ataca, al que se agita, de tal modo que la protesta se convierte en un protagonista desproporcionado que siempre actúa sinceramente.
Sin embargo, el ataque en sí mismo es un visible y produce impacto; la defensa, normalmente, es un discurso. Dios nos coja confesados. De este modo, la pantalla se llena de manifestaciones, pancartas, personas que gritan y lanzan piedras e incluso cocteles Molotov y tienen siempre razón  en las imágenes que vemos, porque a su voz no se contrapone ninguna otra voz.
Concluyo con una pregunta: ¿valía la pena disertar como hemos hecho hasta ahora sobre información, subinformacion y desinformación? Es difícil negar que una mayor subinformacion y una mayor desinformación son los puntos negativos de la tele-ver. Aun así se rebate la televisión supera a la información escrita porque la imagen no miente. No miente, no puede mentir, porque la imagen es la que es y, por así decirlo, habla por sí mismo.
La televisión puede mentir y falsear la verdad, exactamente igual que cualquier  otro instrumento de comunicación. La diferencia es que la fuerza de la veracidad inherente a la imagen hace la mentira más eficaz y, por tanto, más peligrosa. La video política está a sus anchas en los llamados talk shows, que en Estados Unidos y en Inglaterra están realizados por periodistas realmente buenos e  independientes. En el debate bien dirigido, al que miente se le contradice enseguida, pero esto sucede porque en los talk shows se habla y, por tanto, en este contexto, la imagen pasa segundo plano.
Yo lo interpretaría así: el video dependiente tiene menos sentido crítico que quien es aún un animal simbólico adiestrado en la utilización de los símbolos abstractos. Al perder la capacidad de abstracción perdemos también la capacidad de distinguir entre lo verdadero y lo falso.
¿Y la democracia?
Para medir de verdad la influencia electoral de los periódicos se necesitarían contra factuales, es decir la ausencia de periódicos, o bien relaciones de fuerza invertidas entre los periódicos. El problema de la televisión es análogo: nos falta, decíamos, el contra factual. En algunos casos es prácticamente seguro que la influencia de la televisión es decisiva. Por ejemplo, en las elecciones italianas de 1994 Lucia Ricolfi calculo  que la televisión había desplazado hacia la derecha más de seis millones de votos. Uno de estos efectos es, seguramente, que la televisión personaliza las elecciones. En la pantalla vemos personas y no programas de partido; y personas constreñidas a hablar con cuentagotas.
El sistema electoral y el sistema de partidos son pues, variables importantes en lo que concierne al hecho de favorecer u obstaculizar la personalización de la política. El último punto es este: que el video político tiene a destruir unas veces más, otras menos el partido, o por lo menos el partido organizado de masas que en Europa ha dominado la escena durante casi un siglo. En estados unidos, Ross Perot, en las elecciones presidenciales de 1993, llego a obtener una quinta parte de los votos haciéndolo todo él solo, con su dinero, simplemente con los talk shows y pagando sus presentaciones televisivas.
La hacia sabiendo poco y también atendiendo escasamente a lo que sus electores querían. Los  sondeos no existían; y además no tomaba en consideraciones el hecho de que el representante fuera o tuviera que ser el mandatario, el portavoz de sus representados.
Pero, atención, el demos en cuestión no es todo el pueblo en su conjunto .es, en cambio, una mezcla de 8pequeños) fragmentos y cerrados en sus pequeños horizontes locales.
El presidente Reagan se lanzó a la historia del Irangante porque cada noche veía llorar en la televisión a los padres de los rehenes .El caso de Somalia es emblemático ¿Por qué intervenir en Somalia y no es otros países africanos que también pasan hambre, y padecen conflictos tribales y san guinarios por culpa  de los señores de la guerra?
 El último aspecto de la video- política que trataremos aquí es que la televisión  favorece voluntaria o involuntariamente le emotivizacion de la política, es decir, una política dirigida y reducida a episodios emocionales.
LA ALDEA GLOBAL
La expresión aldea global la acuño acertadamente McLuhan (1964,1968);  el primer autor y el que mejor no hizo comprender el significado de la era de la televisión. La televisión tiene potencialidades globales en el sentido que anula las distintas visuales: nos hace ver, en tiempo real, acontecimientos de cualquier parte del mundo.
A principios de 1997, America se movilizo para salvar a un perro labrador (llamado prince) de la ejecución por inyección. Frente a un acontecimiento mediático que apela a una sensibilidad humana común. Sí; pero me asusta lo desproporcionado del caso (incluida la proporción de verdad); es un acontecimiento montado por los médicos de comunicación, y que solo por ello entrara en la historia. ¿La televisión promueve una mente empequeñecida (aldeanizada) o una mente engrandecida (globalizada)?. la  alternativa de este escenario es la nación de tribu proyectada por Nimmo y Combs y fundada  en  la posibilidad de separarse y aislarse en función de grupos de ficción a los que nos afiliamos. Más  aun la homogeneización podría tunar el conflicto entre nuestras aldeas.
EL DEMOS DEBILITADO
Democracia quiere decir, literalmente, poder del pueblo, soberanía y mando del demos.en el caso, el pueblo no decide propiamente la issues cuál será la solución de las cuestiones  que hay que resolver  sino que se limita a elegir quien las decidirá. El problema es que la democracia representativa  ya no nos satisface y por ello reclamamos más democracia lo que quiere decir ,en concreto ,dosis crecientes de directísimo, el gobierno de los sondeos acaba siendo , de hecho, una acción directa, un directismo,una presión desde abajo que interfiere profundamente en el problema solving en la solución de los problemas.
De otro modo la democracia se convierte  en un sistema de gobierno en el que son más incompetentes los que deciden, es decir un sistema de gobierno  suicida, a diferencia de los progresistas del momento los progresistas del pasado nunca a fingido que no entendían que progreso de la democracia de auténtico  poder del pueblo dependía de un demos participativo interesado e informado sobre la política, por eso desde hace un siglo ,nos estamos preguntando cuál es la causa del alto grado de desintereses y de ignorancia del ciudadano medio.


                                 Breve introducción al Homo Videns: o acerca del peligro del Mass Media - elsurcodelsembrador.com | Digicom | Scoop.it







Y a la objeción de que este conocimiento, este aprendizaje, no progresaba se replicaba que los factores de este bloque eran la pobreza y el analfabetismo; de  los cual no se podía dudar, por otra parte nos encontramos ante el hecho de que la reducción de la pobreza y el  fuerte  incremento de la alfabetización no han mejorado gran la situación.
Teniendo en cuenta la  educación es importante pero también es fácil de comprender por qué un crecimiento general del nivel de instrucción no  comporta por sí mismo un incremento específico de ciudadanos sobre cuestiones públicas. Obviamente lo esencial no es conocer exactamente cuántos son los ciudadanos informados que siguen los acontecimientos políticos, con respecto a los competentes que conocen el modo de resolverlos o que saben que no lo saben, lo importante es que cada maximización de democracia cada crecimiento de directísimo requiere que le número de personas sean informadas y haya un incremento que al mismo tiempo aumente su competencia, conocimiento y entendimiento. Si tomamos esta dirección entonces el resultado es un demos potenciado capaz de actuar más mejor que antes pero si por el contrario esta dirección se invierte entonces nos acercaremos a un demos debilitado que es exactamente lo que está ocurriendo.
Entretanto, es toda la educación la que esta decayendo  y la que se ha deteriorado por la torpe pedagogía en un segundo lugar tenemos a la televisión empobrece drásticamente la información y formación del ciudadano por último y sobre todo como se ha venido mencionado en este trabajo el mundo en imágenes que nos ofrece le video-ver desactiva nuestra capacidad de comprender los problemas y afrontarlos racionalmente. La televisión crea una multitud solitaria incluso entre las paredes domésticas. Lo que nos espera es una soledad electrónica: el televisor que reduce al mínimo las interacciones domésticas, y luego internet que las transfiere y trasforma en interacciones entre personas lejanas, por medio de la máquina.
No es solo una cuestión de malnutrición informativa, sino que además quienes seleccionan las informaciones se convierten en administradores del dominio simbólico de las masas. Y, sin embargo, el animal racional está siendo atacado profundamente, más de cuanto lo haya estado nunca.
La verdad es que los digigeneracionales dicen libertad pero en realidad quieren decir cantidad y velocidad: una cantidad creciente, cada vez más grande de bites y una velocidad de elaboración y transmisión cada vez mayor. Un especto ulterior de nuestro nuevo modo de ser y vivir es la creciente y omnipresente arterialización. El homínido del Pleistoceno es ya un hombre porque está dotado de manos prensible, con las que puede realizar numerosas acciones y que lo habilitaran para llegar a ser homo habilis y homo faber.
La competencia no es un remedio
La nueva clase que administra el video poder se define de las acusaciones culpando a los telespectadores. La televisión mejorara cuando de verdad haya un orden plural y competitivo estimulado por la concurrencia de las televisiones privadas. No obstante, la tecnología, a medida que avanza, está produciendo un hombre incluso más crédulo e inocentón que el hombre medieval.
El contraste que estoy perfilando entre el homo sapiens y, llamémoslo así, homo insipiens no presupone idea lición alguna del pasado. El homo sipiens siempre ha existido y siempre ha sido numeroso. Los medios de comunicación, y especialmente la televisión, son administrados por la subcultura, por personas sin cultura. Y como las comunicaciones son un formidable instrumento de autopromoción comunican obsesivamente y sin descanso que tenemos que comunicar ha sido suficientes pocas décadas para crear el pensamiento insípido, un clima natural de confusión mental y crecientes ejércitos de nulos mentales.El retrato me parece perfecto. La cultura audio visual es inculta, por tanto, no es cultura. La  costumbre consiste en llenar las aulas de televisores y procesadores. En la escuela los pobres niños se tienen que divertir. Pero de este modo no se les enseña ni siquiera a escribir y la lectura se va quedando cada vez más al margen.La relación entre el huevo y la gallina es en sí una relación circular de implicación reciproca que comporta, en lógica, una regresión al infinito. El hombre como animal simbólico y el hielo conductor de mi análisis es un hilo semántico. Más a quien me ataca con el fácil estribillo se le escapa por completo.
La tecnología, como explica estupendamente Stefano Rodota, da entrada a la tecnopolitica y con esta nos propone una democracia continua. Esta democracia continua es verdaderamente practicable sin duda la tecnología la hace posible. El primer problema lo encontramos en la expresión democracia deliberativa. La primera es una opinión de los públicos sobre cosas públicas. La segunda es simplemente una opinión extendida, de éxito, que no está sometida a ninguna condición, excepto a la de ser sostenida por muchos.En 1997 durante más de seis meses, televisiones, radio y periódicos hablaran cotidiana y abundantemente, en Italia sobre los trabajos de Comisión Bicameral, y por tanto sobre reformas institucionales verdaderamente cruciales para el futuro del país. También es evidente el efecto negativo del tele ver en la cultura escrita, en la cultura basada en la palabra. En 1998 casi el 65 por ciento de los italianos declararon que nunca leen libros, mientras que 62 por ciento admite que nunca lee nada, ni siquiera periódicos deportivos.La revolución multimedia es, en su premisa tecnología, la revolución digital. Hasta ahora el hombre ha  afrontado y reflejando el mundo real; ahora es proyectado en la creación de mundos virtuales. En la pedagogía del hipertexto el niño se convierte en autor creador que se mete como quiere en un texto polimorofo.
Conclusión
Este libro se trató de la comunicación en el mundo a mi punto de vista se me hiso muy interesante porque te explica cómo está la comunicación en el mundo y que todos los día vemos cualquier tipo de comunicación en el transcurso de nuestra vida. Y la mejor escuela para los niños es la televisión porque hay los entretiene y también les enseñan cosas como letras pero no es lo mismo que los niños fueran a la escuela.
  
Giovanni Sartori